Terapia sistémica con figuras
Un acompañamiento profundo para cuando sientes que repites los mismos patrones o que hay un bloqueo que, por más que lo intentas, no consigues soltar. Trabajamos con figuras como elementos simbólicos que hacen visible lo que está actuando a un nivel inconsciente, permitiéndote comprender el origen de lo que te ocurre, tomar conciencia y empezar a generar cambios reales en tu vida.
¿Para quién es?
Este acompañamiento puede ser para ti si has llegado a un punto en el que sientes que algo te pesa, pero todavía no sabes ponerle nombre. Quizá desde fuera todo parece estar bien y, aun así, hay una incomodidad que vuelve, una decisión que no consigues tomar o la sensación de estar ocupando un lugar que ya no te corresponde.
También puede ayudarte si reconoces patrones que se repiten en tus relaciones: eliges vínculos parecidos, te cuesta poner límites, asumes responsabilidades que no son tuyas o acabas cuidando de todo el mundo antes que de ti. A veces sabemos racionalmente lo que deberíamos hacer, pero hay algo más profundo que nos lleva una y otra vez al mismo punto.
Podemos trabajar situaciones relacionadas con la familia, la pareja, una separación, un duelo, la maternidad, el trabajo, el dinero, la autoestima, el propósito o los cambios de etapa. No necesitas llegar con una explicación perfecta. Puedes venir simplemente con una frase como «no sé qué me pasa, pero no estoy bien aquí», «esto se repite» o «quiero avanzar y siento que algo me frena».
Es especialmente útil cuando intuyes que lo que te ocurre no empezó únicamente contigo: lealtades familiares, silencios, pérdidas, exclusiones o formas de relacionarse que se han ido transmitiendo y que quizá sigues sosteniendo sin darte cuenta. Las figuras nos permiten representar la situación y observarla desde fuera, con más distancia y claridad.
Este trabajo es para ti si estás dispuesta a mirar con honestidad, curiosidad y respeto por tu propio ritmo. No se trata de buscar culpables ni de forzarte a revivir nada, sino de comprender qué dinámica está actuando, reconocer qué parte te pertenece y explorar una manera diferente de colocarte ante lo que estás viviendo.
¿Qué son los movimientos (constelaciones) con figuras?
Es una herramienta proyectiva que utiliza muñecos como elementos simbólicos para representar vínculos, emociones y dinámicas inconscientes. Sirve para favorecer el autoconocimiento, las tomas de conciencia, la comprensión de las dinámicas interpersonales y el trabajo con el trauma.
Dicho más sencillo: trabajamos con figuras (en mi caso trabajo con Playmobil y elementos abstractos) y las colocamos para representar a las personas o las partes de tu situación.
Cuando las miras desde fuera, algo cambia. De repente ves cosas que desde dentro no podías ver: una distancia, una relación, una emoción que estaba escondida. Eso que se hace visible es donde está la posibilidad de soltar, sanar, decidir.
Es un trabajo terapéutico riguroso, muy potente para ver lo que está debajo de lo que vivimos.
El primer paso: la sesión exploratoria
¿Qué es constelar?
Constelar es ver lo que te sucede a través del lenguaje simbólico de las figuras. Cada figura representa algo de tu vida —una persona, una emoción, una situación, incluso una parte de ti— y al colocarlas delante, lo que llevabas dentro sin poder nombrar se hace visible. Desde ahí trabajamos con lo que tú traes: lo que se ve, se puede mirar; y lo que se mira, se puede mover. No hace falta que llegues con las ideas claras, solo con lo que te pesa o te inquieta. Las figuras se encargan de mostrar el resto.
El primer paso: la sesión exploratoria. Es un encuentro por videollamada de zoom en el que nos conocemos, me cuentas tu situación y, juntas, vemos cuál es la mejor vía para acompañarte. Sin compromiso de continuar: es, sobre todo, para que sientas si este trabajo (y yo) somos para ti.
Después de conocernos, elegimos tu camino:
Sesión suelta — Esta sesión es para ti cuando hay algo que te ronda y quieres verlo con claridad: una relación, una decisión que no llega, un bloqueo, algo que se repite y no entiendes por qué. En unos 90 minutos por Zoom, con las figuras como espejo, ponemos tu tema delante para que puedas mirarlo desde fuera, comprender qué lo sostiene y encontrar tu lugar frente a ello. A veces una sola sesión abre una comprensión que lo cambia todo; otras veces, deja ver que hay algo más profundo que pide ser acompañado. En ambos casos, sales con más claridad de la que traías.
Bono de 3 sesiones de proceso terapéutico — Hay temas que no se resuelven en una sola mirada: traumas, memorias que siguen doliendo, narrativas que llevas tanto tiempo contándote que ya las das por verdad. Normalmente esto se vislumbra en una primera sesión de constelaciones, y es entonces cuando puedes decidir darte este espacio. Son tres sesiones de unos 90 minutos por Zoom, una cada dos semanas (máximo cada cuatro), para que entre una y otra tengas tiempo de integrar lo que se ha movido. No se trata de correr, sino de sostener el proceso el tiempo que necesites, con alguien al lado que te acompaña.
El tiempo es orientativo ya que busco siempre la seguridad en tu acompañamiento y si nos hemos de pasar de esos 90 minutos, se hace.
Los miedos típicos antes de empezar
«Me da miedo remover y no saber dónde acaba.» Lo entiendo. Yo también pasé por ahí. Remover no significa abrir una caja sin saber cerrarla. En la sistémica acompañamos paso a paso, cuidando el cierre de cada sesión y respetando tu ritmo. Nunca vas más allá de donde puedes sostener.
«No conozco la terapia con muñecos y me suena raro.» Es normal, es un trabajo que aún no es muy conocido. Por eso existe la sesión exploratoria: para que veas conmigo cómo es y resuelvas tus dudas antes de comprometerte con nada.
«Mi tema no es para tanto.» Si te ocupa la cabeza, si te quita energía, si te repite una sensación… es para tanto. Lo que pesa, pesa. No hace falta que tu situación sea dramática para merecer atención y cuidado.
Preguntas rápidas
¿Cuánto dura un proceso? Depende de cada persona y su tema. Suele ser de mínimo 3 sesiones; lo vemos juntas en la sesión exploratoria.
¿Puedo combinar tarot y terapia contigo? Sí, aunque trabajo cada espacio por separado.
¿Cómo es una sesión online con muñecos? Yo tengo los Playmobil en mi espacio y los colocamos según vamos avanzando. Tú lo ves todo a través de la videollamada.
¿Tengo que tener muñecos yo? No. Los muñecos los ves y eliges tú de todos los que te propongo. Seguidamente los vamos colocando y tú solo tienes que estar presente, mirar, sentir y dejarte acompañar.
Conozco la herramienta y quiero constelar
Si ya nos conocemos, si hemos concretado que una constelación o acompañamiento de 3 sesiones de terapia constelando con figuras puede ser recomendable para ti ahora o si ya conoces la herramienta y no tienes dudas; reserva tu sesión y empecemos a trabajar en tu caso.
Constelar tú misma, con las cartas
Una constelación necesita un grupo, alguien que te facilite o, por lo menos, una fecha en el calendario. Y mientras tanto el asunto ahí, dándote vueltas.
Por eso escribí Aprende a constelar con el Tarot de Marsella: enseña a constelar con los 22 arcanos mayores, para mirarte a ti y para acompañar a otra persona. Una mesa, veintidós cartas y una pregunta bien hecha.
Y si aún no lees el tarot, El Tarot que responde te lleva desde cero. Los dos están en la tienda.